lunes, 7 de junio de 2010

Infancia y juventud

Mural García Marquez en Aracataca.

Hijo de Gabriel Eligio García y de Luisa Santiaga Márquez Iguarán, Gabriel García Márquez nació en Aracataca, en el departamento costeño de Magdalena, Colombia, «el domingo 6 de marzo de 1927 a las nueve de la mañana...», como refiere el propio escritor en sus memorias.

Su abuelo, el coronel Nicolás Márquez, fue también un excelente narrador que tuvo una vida bastante intrigante - de joven disparó y mató a un hombre en un duelo, y se dice que tuvo más de dieciséis hijos. Su abuela fue Tranquilina Iguarán Cotes, y fue de tanta influencia en García Márquez como su marido. Llena de impresionantes supersticiones y creencias populares, como lo fueron sus numerosas hermanas, llenaron la casa con historias de fantasmas y premoniciones. También desempeñó un papel influyente en su educación. García Márquez se inspiró en la forma en que ella trataba lo extraordinario como algo perfectamente natural; la casa estaba llena de historias de fantasmas y premoniciones, augurios y signos. De acuerdo con lo señalado por el propio escritor, «éste fue el origen de una mágica, supersticiosa y sobrenatural visión de la realidad». Él disfrutó de la original forma de contar historias de su abuela, quien sin importarle cuán fantásticos o improbables fueran sus relatos, siempre los refería como si fueran una verdad irrefutable. Se trata de un estilo que, unos treinta años más tarde, su nieto usaría en Cien años de soledad, su novela más popular.

Cuando sus padres se enamoraron, el padre de Luisa se opuso a esa relación pues Gabriel Eligio García, que había llegado a Aracataca como telegrafista, no era el hombre que consideraba más adecuado para su hija, por ser hijo de madre soltera, pertenecer al Partido Conservador Colombiano y ser un mujeriego confeso. Con la intención de separarlos, Luisa fue enviada fuera de la ciudad, pero Gabriel Eligio la cortejó con serenatas de violín, poemas de amor, innumerables cartas y frecuentes mensajes telegráficos. Finalmente la familia capituló y Luisa consiguió el permiso para casarse con Gabriel Eligio, lo cual sucedió el 11 de junio de 1926 en Santa Marta. La historia y tragicomedia de ese cortejo inspiraría más tarde a su hijo la novela El amor en los tiempos del cólera.

Poco después de su nacimiento su padre se convirtió en farmacéutico y, en enero de 1929, se mudó con Luisa a Barranquilla, dejando a Gabriel en Aracataca al cuidado de sus abuelos maternos. Dado que vivió con ellos durante los primeros años de su vida, recibió una fuerte influencia del coronel Márquez, que era un liberal veterano de la Guerra de los Mil Días, muy respetado por sus copartidarios y conocido por su negativa a callar sobre la Masacre de las bananeras, suceso en el que murieron cientos de personas a manos de las Fuerzas Armadas de Colombia durante una huelga de los trabajadores de las bananeras, hecho que García Márquez plasmaría en su obra. El coronel, a quien Gabriel llamaba "Papalelo" y a quien describió como su «cordón umbilical con la historia y la realidad», fue también un excelente narrador y le enseñó, por ejemplo, a consultar frecuentemente el diccionario, lo llevaba al circo cada año y fue el primero en introducir a su nieto, en el «milagro» del hielo, que se encontraba en la tienda de la United Fruit Company. Asimismo, de vez en cuando le decía a su joven nieto: «Tu no sabes lo que pesa un muerto», recordándole así que no había mayor carga que la de haber matado a un hombre, lección que García Márquez más tarde incorporaría en sus novelas.

Su abuelo murió en 1936, cuando Gabriel tenía ocho años, y debido a la ceguera de su abuela él fue a vivir con sus padres enSincelejo, Sucre, donde su padre trabajaba como farmacéutico. Poco después de llegar a Sucre se decidió que debía empezar su educación formal y fue mandado a un internado en Barranquilla, un puerto en la boca del Río de Magdalena. Allí adquirió reputación de chico tímido que escribía poemas humorísticos y dibujaba tiras humorísticas. Serio y poco dado a las actividades atléticas, fue apodado "el viejo" por sus compañeros de clase.

Su niñez está relatada en sus memorias Vivir para contarla. Después de 24 años de ausencia, en 2007 regresó a Aracataca para un homenaje que le rindió el gobierno colombiano al cumplir sus 80 años de vida y los 40 desde la primera publicación de Cien años de soledad.

Cursó los primeros grados de secundaria en el colegio jesuita San José (hoy Instituto San José) desde 1940. En San José, publicó sus primeros poemas en la revista escolar Juventud. En una visita a sus padres en Sucre, conoció a Mercedes Barcha en un baile de estudiantes, y asumió enseguida que tenía la intención de casarse con ella cuando terminara sus estudios.

Después de su graduación en 1947, García Márquez se fue a Bogotá a estudiar derecho en la Universidad Nacional de Colombia, donde tuvo especial dedicación a la lectura. La Metamorfosis de Franz Kafka «en la falsa traducción de Jorge Luis Borges» fue una obra que lo inspiró especialmente. Estaba emocionado con la idea de escribir, no literatura tradicional sino en un estilo similar a las historias de su abuela, en las que se "«insertan acontecimientos extraordinarios y anomalías como si fueran simplemente un aspecto de la vida cotidiana». Su deseo de ser escritor crecía. Poco después, publicó su primer cuento, La tercera resignación, que apareció en el 13 de septiembre de 1947 en la edición del diario El Espectador.

Aunque su pasión era la escritura, continuó con la carrera de derecho en 1948 para complacer a su padre. Después del llamado «Bogotazo» en 1948, unos sangrientos disturbios que se desataron el 9 de abril a causa del magnicidio del líder popular Jorge Eliécer Gaitán, la universidad cerró indefinidamente y su pensión fue incendiada. García Márquez se trasladó a la Universidad de Cartagena y empezó a trabajar como reportero de El Universal. En 1950, desiste de convertirse en abogado para centrarse en el periodismo y se trasladó de nuevo a Barranquilla para trabajar como columnista y reportero en el periódico El Heraldo. Aunque García Márquez nunca terminó sus estudios superiores, algunas universidades , como la Universidad de Columbia de Nueva York, le han otorgado un doctorado honoris causa en letras.